Cultura prehispánica que habita la Sierra Nevada del Caribe, como nos gusta llamar a la Sierra Nevada de Santa Marta - Colombia, desde su inicio hasta el presente. Ejemplo vivo de la resistencia a la conquista, colonización, evangelización y modernidad. Los kággaba o kogi, privilegian lo esencial para existir, coherencia natural que se mantiene y que aún tenemos la oportunidad de encontrar para intentar comprender lo que somos. Este estilo de vida radicalmente opuesto al que hoy predomina, es un tratado de enseñanzas que puede llagar a estimular el pensamiento y el corazón de quienes con respeto se interesen en conocerlos.

La Comunidad Viviente de la Sierra Nevada de Santa Marta se encuentra en emergencia. Desde la llegada de los españoles hasta el presente nadie ha podido detener la destrucción de sus selvas. Mongueka es una Aldea kággaba en la cuenca del río Naranjal, reconstruida en el 2017 por la comunidad de Santarosa, luego de haber sido abandonada por Los kággaba debido a la presión de la guerra en el siglo pasado. Este retorno ha permitido la ampliación del resguardo indígena y con esto el inicio de una nueva etapa para las últimas selvas primarias con dantas entre los ríos San Salvador, Naranjal, Mamaice, en la Sierra Nevada de Santa Marta bajo el control  kággaba.

 

La voluntad de un máma por un lugar de encuentro en la selva de la Sierra donde los “hermanitos mayores", kággaba y civilizado podamos “unir pensamiento” para defender la naturaleza, hizo posible la creación del Campamento kogi sobre el río San Salvador a una hora y media de camino de Mongueka. De arquitectura tradicional Campamento kogi ofrece la logística necesaria para que hasta cuatro personas se instalen y pasen unos días para activar los sentidos en la selva y si lo quieren, tener una iniciación sobre la coherencia kággaba.  Así, ayudar a la comunidad viviente por medio de la crianza de árboles de guiámaro (Brosimum alicastrum), el monitoreo con foto-trampas para grandes mamíferos como dantas, jaguares, pumas, venados, zainos, tigrillos, entre otros, si prefiere observar aves o simplemente estar para aprender que somos naturaleza y que no es nuestra porque no la hicimos.

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Baile en Mongueka
Máma José Miguel y su yerno
Mamá kogi
Santarosa